Preguntas frecuentes

¿Podrías darnos algunos consejos o sugerencias de cómo abordar el estudio de UCDM?

Verás, hay muchas formas de estudiar. Mi experiencia en UCDM es que no comencé a comprender el significado de los textos hasta que decidí tomar una frase (todas tienen una referencia numérica) y recitarla en voz alta.  Posteriormente, trataba de explicar, así mismo en voz alta, a un imaginario auditorio, lo que ello representaba para mi.  A veces me extendía mucho en las explicaciones y otras no.  Pero siempre trataba de leer poco practicando y compartiendo mi entendimiento con mi "auditorio".  Fué, para mi, algo sorprendente, ya que comenzaba a entender lo que no entendí durante mucho tiempo.

Consultado a un estudioso en la materia, me comentó que ese ejercicio que yo realizaba propiciaba una asociación de ideas relacionadas con el contenido del texto que antes estaban sin encaje en mi mente, y que de otra forma no se produciría o sería apenas perceptible.

De cualquier forma, el Texto es.....denso.  Si, tuve una amiga que decía, repetidamente, que el Curso era muy denso, que podía haberse escrito de una forma más sencilla, más simple.  Y le decía, y no supe hacérselo entender, aunque tampoco ella hizo mucho esfuerzo en comprenderlo, que el Texto es denso para el EGO, quien hace muchas preguntas que no tienen respuestas en la Realidad.  Además al ego le encanta hacer preguntas porque sabe que no tienen respuestas, y si las tienen no sirven para NADA.  Al ego le encanta ir siempre en pos de metas, aunque éstas sean inalcanzables o bien que cuando se llegan a ellas nos damos cuenta de que en realidad no son tan buenas y verdaderas como las imaginamos, y entonces, seguimos buscando.  El ego sigue su hoja de ruta:  "Busca, pero no halles nunca".  Al ego le encanta hacer preguntas y proponer metas mundanas para que nos sintamos "eternamente" instisfechos y así ser insaciables y poder perpetuar con mayor profundidad el sueño en el que vivimos.

También hemos de tener en cuenta que el Texto no nos habla en el lenguaje del sueño.  Si nos lo explicara en el lenguaje del sueño, del mundo en que vivimos, no nos serviría de mucho, porque cuando uno habla en ese lenguaje tiende a adormecerse en lugar de despertarse.

Así que para explicar lo que es el ego, Jesús el Cristo ha de explicar lo que no es, como casi todo en el texto.  Además, está escrito en el lenguaje de la verdad, de la realidad y del perdon o el pasar por alto los errores sin calificarlos.  ¿Cómo entonces no ha de ser denso un texto semejante para quien no se encuentra motivado aún para acceder a su comprensión?.

Siempre digo lo mismo.  Paciencia y mucho amor por ti mismo, porque si tu no te comprendes, no te amas, ¿cómo narices vas a comprender y amar al otro, a tu hermano?.  Si uno no contempla la remota posibilidad de que esto que vivimos no es la realidad, sino que ésta ha de ser otra cosa de mayor Cualidad, Calidad y Cantidad, no se puede uno motivar para iniciar tan DENSO viaje a través de nuestras anheladas y apreciadas ilusiones que por otro lado no queremos abandonar porque creemos firmemente que son la realidad.  Además, la mayoría de las personas piensan que trabajar para un mundo que no está aquí, sino para el "otro mundo", mientras le damos la espalda a éste, es un despropósito, una pérdida de tiempo, ¿y si cuando abandonemos el cuerpo no hay nada?, habremos hecho el "canelo".  Craso error, el Cielo no es un lugar "fuera" del aquí y ahora ni hay que abandonar el cuerpo, es aquí y ahora con la calidad, la cualidad y la cantidad del Amor y de la Paz interior profundas obtenidas con la consciencia de vernos tal como somos, y no tal como hemos creído que somos.  El Cielo está aquí, junto con el infierno,  lo separa únicamente la delgada línea de reconocer lo que en realidad somos o lo que queremos seguir siendo por comodidad, por negligencia, o por no acudir diligentemente a la llamada que, en cada vida, aparece en nuestras vidas para reencontrarnos con Ella, con la Vida.

Así que, poca lectura, mucha asociación de conceptos y sentir lo que uno está aprendiendo.

¿Por qué un programa de estudios que se dice que es universal, tiene que estar escrito en un lenguaje cristiano?

Cuando en el mundo alguien pretende hacer llegar un mensaje al mayor número de personas, trata de utilizar el lenguaje que habla la mayoría.

Está claro que el lenguaje cristiano y los conceptos cristianos están en toda la cultura occidental y es por ello que ha sido utilizado expresamente en UCDM.  De cualquier forma, el lenguaje cristiano del curso y sus conceptos son mucho más amplios que los que utiliza la iglesia católica, la iglesia ortodoxa, y todos los demás grupos cristianos, Evangelistas, Adeventistas, Baptistas, Mormones, etc, etc, y no tienen las connotaciones de índole personal que han vertido a lo largo de los siglos los "defensores de la fé".  Se puede decir que Jesús en persona habla del original de su mensaje, tergiversado d buena o mala fé por algunos de sus seguidores.

Así que si la Conciencia Crística quería llegar al mayor número de personas había de utilizar un lenguaje conocido.  Espero que hasta ahí podamos estar de acuerdo.

En el Texto, Jesús el Cristo explica que: "aunque su enfoque es cristiano, el Curso aborda temas espirituales de carácter universal.  Subraya que no es más que una de las MUCHAS VERSIONES del programa de estudios universal, y que difiere de las demás sólo en su forma.  En última instancia, todas conducen a Dios".   Sólo difiere de las demás en su forma y hay muchas más versiones del programa de estudios universal que conducen, también, a Dios.  Si uno es sincero, ha de ver si las formas del texto de UCDM que rechazas tienen que ver con tu modo de pensar porque perteneces a una consciencia colectiva de una raza determinada, por ejemplo, la hindú, la japonesa, la china, o aún siendo occidental has tenido experiencias traumáticas con algunas de esas religiones cristianas que te impiden adentrarte en un territorio conocido pero "maldecido" por ti.  En el caso último es tu ego quien te está "guiando" hasta territorios nuevos y al ego le encanta lo nuevo porque ahi puede perderse con facilidad.  En el primer caso, está claro, hay muchas más versiones.  Escoge la adecuada a tu mentalidad.

Mucha paciencia, mucha tolerancia, mucha honestidad, mucha mentalidad abierta, y mucha confianza son los nombres de Marca de las sandalias que nos hemos de calzar para recorrer este hermoso camino y lograr re-conocernos tal cómo Dios nos creó.

 

Se habla con cierta frecuencia de la confusión de niveles en el Curso ¿Podrías explicar qué son esos niveles que confundimos y cómo salir de esa confusión?

La confusión de niveles como su nombre indica es confundir dentro del texto en que nivel estoy cuando realizo alguna acción en mi vida diaria.

El texto habla muy claro sobre lo que es verdad para que podamos ver con claridad lo que no lo es.

Lo que somos en realidad, espíritu puro creado por Dios, choca con la "realidad" que aquí vivimos, es decir, con todas las fabricaciones que hemos hecho y las que continuamos haciendo para perpetuar y "materializar" nuestro deseo de separación de nuestro Creador.  Es todo un auténtico sueño, pero ese sueño lo vivimos como todos los sueños cuando estamos inmersos en él y no sabemos que es un sueño, es decir, como la "única realidad existente".  

Así que hay dos niveles en nosotros, uno en el que nos encontramos cuando estamos meditando, leyendo, comprendiendo, compartiendo el Curso y, otro,  cuando presa nuevamente del sueño nos precipitamos hacia lo conocido de nuestro sueño.   Ir de un nivel a otro como si de una montaña rusa se tratara, nos hace sentir incómodos, deshonestos y nos conduce a la confusión de niveles creyendo que podemos mezclar uno con el otro, lo espiritual con lo material, aunque sólo sea de vez en cuando.

Hay una sóla forma de escapar de la confusión de niveles.  Adoptando todas las enseñanzas espirituales que el Curso propugna y llevarlas a cabo en el mundo.  Practicar el ver a nuestro hermano tal como es, un ser creado por Dios, no algo separado de nosotros.  Practicar el ver todo lo que nos rodea con la visión de Cristo:  Todo es Una sóla cosa y toda cosa tiene el Sello del Amor y de la Utilidad que el Creador le confirió, no la que nosotros hemos querido atribuirle.  Mientras no hagamos esto, caeremos inevitablemente en la confusión de niveles.  De cualquier forma, nadie dijo que esto fuera fácil, pues nos hemos metido en una situación insostenible, hemos fabricado una muy burda y mefistofélica copia del paraiso, hemos cerrado la puerta, y hemos tirado la llave por la ventana más alta que da al abismo más insondable.  Resultado:  necesitamos un Guía para salir de aquí. ¡¡ Tranquilo !!.  En el mismo instante en que en la Mente de Dios supo del deseo de separacion de Su Hijo, Él amorosamente creó la Solución:  Su Voz nos guiará muy concretamente.  Sólo hemos de permanecer en silencio para poder escucharla.  ¡¡ Ánimo  !!.  Hasta que el último de nosotros no haya entrado no estaremos todos, y hasta que no estemos todos, ninguno de nosotros descansaremos.

 

¿Cuál la diferencia entre UCDM y otros caminos espirituales?. He estudiado y practicado otras enseñanzas y siempre tengo que volver al Curso.

En primer lugar, digamos que lo que entendemos por no-dualidad según Un Curso de Milagros, es el reconocmiento que éste hace acerca de que solamente existe una dimensión de la realidad : el Espíritu y el estado de Unidad perfecta, a los que el Curso se refiere como el ámbito del Conocimiento. Todo lo demás ---el mundo dualista de la separación y la percepción, de las formas y la materia, del pensamiento y los conceptos--- es ilusión y por lo tanto no existe realmente.

 

Este no-dualismo es lo que encontrarás en las enseñanzas superiores del hinduismo y el budismo, pero raramente en las enseñanzas religiosas occidentales. Lo que hace único a Un Curso de Milagros como sistema espiritual –tanto antiguo como contemporáneo-- es la integración de esta metafísica no-dualista con una psicología sofisticada, fuertemente basada en las ideas de Freud y sus seguidores. Esto significa esencialmente que al mismo tiempo que el Curso enseña que el mundo es una ilusión y no es más que un sueño, fuera de la Mente de Dios, se nos insta a practicar nuestras lecciones diarias de perdón, prestando especial atención a nuestras experiencias cotidianas aquí. Clave de esta integración es el énfasis que el Curso hace en relación con el propósito del mundo,  cuya idea establece a Un Curso de Milagros como algo aparte de otros caminos espirituales. El Curso no sólo enseña que el mundo es una ilusión, sino que además es una ilusión con un propósito; el propósito de fabricar un mundo de cuerpos, completamente centrado en la casi infinidad de problemas físicos y psicológicos que nos aquejan diariamente, y que nos reclaman atención y soluciones constantes.  De esta manera, la mente inferior. la que se ocupa de resolver esos "problemas",  es la verdadera fuente de nuestros problemas, ya que con ese "tráfico" se mantiene oculta de nuestra conciencia, haciéndose pasar por la salvadora, cuando en realidad a través de sus "ocupaciones cotidianas" perpetúa nuestro sueño de forma contínua. 

 

Además, Un Curso de Milagros es único entre las espiritualidades en cuanto a su insistencia en que miremos el ego ---el lado oscuro--- como la manera de ir más allá hacia la luz. El enfoque del Curso consiste en la eliminación del sistema de pensamiento de nuestro ego, hecho de culpabilidad, miedo y ataque, lo que permitira que la luz de la verdad pueda brillar. Como Jesús enseña en un pasaje representativo: "Tu tarea no es ir en busca del amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que has levantado contra él. No es necesario que busques lo que es verdad, pero si es necesario que busques todo lo que es falso"(T.16.IV.6:1,2).


 

El perdón es un pilar fundamental en las enseñanzas de Un Curso de Milagros. ¿Cuál es la manera mejor y más simple de practicar el perdón?. ¿Podría decirse que el perdón es que cada vez que seamos conscientes de tener un pensamiento del ego, sinceramente lo perdonemos y nos perdonemos a nosotros por tenerlo, sin juzgarnos, y lo entreguemos al Espíritu Santo para que nos sane?. 

El perdón se encuentra en el Texto explicado de diversas maneras (y lo mismo puede decirse del milagro) por varias razones, pero sobre todo porque tiene mucho que ver con el estado en que en cada ocasión puedan estar nuestras mentes, y no con el concepto o el proceso de perdón en sí mismo, el cual es de hecho muy simple.    Necesitamos escucharlo de muchas maneras diferentes ya que nosotros percibimos todas y cada una de las circunstancias y de las situaciones de nuestras vidas como diferentes.    A la larga, aprenderemos a generalizar el perdón y reconoceremos el mismo contenido en todo error, independientemente de la forma;  el error es siempre error, da igual si una circunstancia nos parece distinta de otras. Entonces el perdón se vuelve muy fácil. No obstante, el ego puede colarse inadvertida y fácilmente en nuestra práctica del perdón. La ingente tarea a la que nos dedicamos contínuamente para mantener nuestras identidades como individuos y como cuerpos ,es mucho mayor de lo que nos damos cuenta, lo cual conllevará a que de forma secreta, de forma "inconsciente", automática, intentaremos encontrar maneras de usar las enseñanzas de Un Curso de Milagros para que refuercen esa identidad (lo cual incluye la creencia en la realidad del error, la culpa y el miedo).  Ese reforzamiento hará que nos resistamos,  sin descanso,  a cualquier enseñanza que percibamos como una amenaza (y las enseñanzas del Curso definitivamente lo son para el ego) contra la realidad de ése ser.    A la luz de todo esto, la manera simple, y  correcta,  en la que has enunciado el perdón está sujeta a malos entendidos y a deficientes aplicaciones.   Aunque pudiera parecer imposible, los estudiantes de Un Curso de Milagros ya han tergiversado cada uno de los conceptos que has incluido: perdonar un pensamiento del ego, perdonarnos a nosotros mismos sin juzgarnos, entregándole el ego al Espíritu santo.

 

Nos sentimos atraídos por el Curso y, a la vez, tenemos miedo de él.   Es inevitable que esta ambivalencia, y que nuestro compromiso (en gran parte automático) con el sistema de pensamiento del ego, afecte a nuestro entendimiento y a nuestra aplicación de sus principios. Es por ello que Jesús nos habla, por ejemplo, acerca del concepto del perdón-para-destruir (T.30.VI.1,2,3,4; W.pI.126.1,2,3,4,5,6,7; S.2.II ). Jesús cumple avisándonos acerca de las distorsiones que el ego hará de las enseñanzas del amor. Hemos anulado la verdad de nuestra consciencia y una parte de nosotros no quiere que ello cambie, pero la otra parte sí. Por consiguiente, lo que podremos hacer es permitir la entrada de la verdad poco a poco, tanto como podamos tolerar en cada instante, pero que no será toda la verdad completa de una sola vez. Esta es la razón por la que las enseñanzas del Curso aparentan ser complicadas, ¡pero no lo son! ¡Somos nosotros los complicados! (verT.11.VI.3; T.14.I.5).

 

¿CÓMO PODEMOS SABER QUE, EN VERDAD, HEMOS PERDONADO?. Repetimos "te perdono" de palabra como un mantra, pero eso no funciona. Por ejemplo, estoy intentando perdonar a mi empresa y a las condiciones insufribles de vida y de trabajo que tengo que soportar. La vida en un presunto cuerpo es ya suficientemente dura sin tomar en cuenta las dificultades adicionales de aceptar las condiciones de vida que se encuentran en algunas circunstancias. Yo le pido guía al Espíritu Santo para resolver estas vicisitudes, pero, ¿una petición que se enfoca en la supervivencia y en las condiciones materiales es algo muy burdo?. ¿Cómo puedo además estar seguro que es el Espíritu Santo quien responde y no mis preferencias personales?

No hay nada en un Curso de Milagros, o en sus enseñanzas de perdón, que recomiende permanecer en situaciones que te hagan sentir miserable o que amenacen con tu salud o tu bienestar. Este no es el enfoque gentil que provee el Curso para fomentar la espiritualidad. Mientras creamos que somos un cuerpo, es muy natural el querer vivir y trabajar en condiciones que llenen nuestras expectativas personales de vida, y no es incorrecto o espiritualmente desacertado, abrigar tales pensamientos.  Negar nuestras necesidades corporales o psicológicas es algo que Jesús muy cuidadosamente nos pide que no hagamos (T.2.IV.3:8-11).   El camino del Curso es un camino amable, que sale a nuestro encuentro precisamente en el estado donde creemos que estamos.

 

El perdón no puede alcanzarse forzándote a ti mismo a que creas en algo que realmente no crees, o que hagas algo que realmente no quieres hacer. Todos tenemos mentes divididas, lo cual significa que una parte de nosotros quiere en realidad aprender este curso, mientras que la otra parte se resiste con uñas y dientes. Pero de nuevo, este es un camino amable, por consiguiente, pone su enfoque en nuestra “pequeña dosis de buena voluntad” para hacer lo que se nos pide que hagamos.   Así que en lugar de repetir "de boquilla" palabras que esperamos sean algún día algo más que palabras, sería de mucha más ayuda reconocer cuánto no quieres perdonar a tu empresa y cuán dispuesto estás a responsabilizarla de tu miseria, sintiéndote perfectamente justificado cuando lo haces. Esto es más honesto.

 

Entonces puedes simplemente mirar la dinámica del ego sin juzgarte a ti mismo por ella, sabiendo de antemano que Jesús tampoco te juzga por eso. El Amor nunca juzga. En algún momento te darás cuenta  que tus juicios acerca de tu empresa te impeden estar en paz  y que no vale la pena continuar haciéndolo. Llegarás a darte cuenta entonces de que “tiene que haber otra manera.” Esto no quiere decir. vamos a repetirlo,  que tienes que permanecer en una determinada situación hasta que perdones.  La misma lección aparecerá en otras circunstancias, de eso puedes estar seguro, así que no le hagas caso a la voz del ego que te dice que tengas miedo por perder la única oportunidad que tienes de deshacerte de él.  El ego tiene sus días contados entre nosotros, sólo te hace falta paciencia.  Como decía un buen amigo mío:  "Sin prisas pero sin pausas".

 

¿Qué pasa con todo el lenguaje específico de género masculino en el Curso?. Hasta ahora no he visto ni una sola referencia al 50% de la población del mundo. ¿O son las hembras sólo otra ilusión? Todavía amo el curso, pero esto lenguaje sesgado de género masculino (machista) es un incordio.

Esta pregunta es similar a la #10 de la publicación de la Fundación, "The Most Commonly Asked Questions About A Course in Miracles,"(las preguntas más frecuentes sobre UCDM) de Gloria y Kenneth Wapnick. Una ligera modificación de la respuesta de este libro sería decir que Jesús no practica el arte del “ser políticamente correcto”". Por el contrario, el contexto lingüístico de su Curso se inscribe dentro de la tradición judeo-cristiana, dominada por lo masculino y utiliza el lenguaje bíblico patriarcal en que se basa esa tradición. En consecuencia, el Curso se ajusta a esta cultura religiosa mediante el uso de términos que son exclusivamente masculinos. Jesús habla de su uso de un lenguaje orientado al ego:

Este curso opera dentro del marco de referencia del ego, pues ahí es donde se necesita... Por lo tanto, se vale de palabras, las cuales son simbólicas y no pueden expresar lo que se encuentra más allá de todo símbolo” (C.in.3:1,3).

 

Y así está claro que el sentido que da el Curso a este uso de un lenguaje masculino reside en otra parte. Mientras que la forma de las palabras del Curso es la misma de los dos mil quinientos años de tradición occidental, su contenido es justamente el contrario. Esto nos proporciona un buen ejemplo de un principio que se enuncia dos veces en el texto: el Espíritu Santo no destruye ni nos priva de nuestras relaciones especiales (la forma), sino que las transforma (cambiando su propósito — el contenido) (T.17.IV.2:3,4,5,6; T.18.II.6). Por lo tanto, se le da al lector una maravillosa oportunidad de practicar el perdón trayendo a la consciencia, por medio de lenguaje "sexista" del Curso, cualquier pensamiento crítico enterrado en el inconsciente que puede ahora ser mirado de manera diferente con la ayuda del Espíritu Santo. De esta manera, una relación de odio (o de amor) especial con las autoridades patriarcales — religiosas o seculares — puede transformarse en una relación santa, teniendo el perdón y la paz como propósito, en lugar del juicio y el ataque.

De igual manera podemos entender el uso que hace el Curso del término Hijo de Dios. Durante dos mil años, se ha utilizado en teología cristiana exclusivamente para denotar sólo a Jesús, hijo unigénito del Dios bíblico y Segunda Persona de la Trinidad. Por otra parte, este status especial de Jesús fue acentuado por San Pablo relegando al resto de la humanidad a la condición de "hijos adoptivos" de Dios (Gálatas 4:4). En Un Curso de Milagros, Jesús utiliza el mismo término que hasta ahora había excluido a todo el mundo excepto a él mismo, para subrayar su argumento de que él es nuestro igual. Ahora denota a todo el mundo: los Hijos de Dios que todavía creen que son cuerpos y están separados de su Origen y por lo tanto son diferentes deÉl. Y aún más específicamente, el término Hijo de Dios denota a los estudiantes que están leyendo y estudiando Un Curso de Milagros, un uso claramente hecho con independencia de su género.

Este término se utiliza así deliberadamente para ayudar a corregir dos mil años de lo que Un Curso de Milagros ve como la distorsión que el cristianismo ha hecho del mensaje fundamental de Jesús, en este caso la perfecta igualdad y unidad de la Filiación de Dios. Y así en el Curso, Jesús se presenta a sí mismo como no diferente de cualquier otra persona en realidad (aunque sin duda es diferente de nosotros en el tiempo). Por lo tanto, para decirlo una vez más, se utiliza el mismo término — Hijo de Dios — que fue utilizado solamente para referirse a Jesús para referirse ahora a todos nosotros. Por otra parte, el término también se utiliza para denotar a Cristo, la creación de Dios previa a la separación, su Único Hijo. Una vez más, vemos el uso de la misma formadel cristianismo tradicional, con un contenido totalmente diferente. La frase Hijo de Dios también se puede entender fácilmente como sinónimo de niño, un término que se utiliza a menudo en el Curso.

La reinterpretación del término Hijo de Dios desde lo exclusivo a lo totalmente inclusivo, es crucial en el sistema de pensamiento del Curso. Y dados los motivos de Jesús para el uso de este término, los estudiantes — hombres y mujeres por igual — deben estar vigilantes contra la tentación de cambiar el lenguaje "ofensivo" del Curso. Aunque tal práctica sería comprensible, serviría sólo para socavar uno de los propósitos pedagógicos de Jesús. Estaría mucho más en consonancia con las enseñanzas de Un Curso de Milagros dejar la forma como está y en lugar de eso cambiar las ideas de uno. En estas circunstancias, uno haría bien en parafrasear la famosa frase del texto: No trates, por lo tanto, de cambiar el Curso, sino elige más bien cambiar de mentalidad acerca de él (T.21.in.1:7). Así pues, dado que la forma del Curso no va a cambiar, sería prudente por parte de los alumnos utilizar sus reacciones como un aula en la que pueden aprender a perdonar, no sólo a Jesús, a Helen o al propio Un Curso de Milagros, sino también a quienes en el pasado (o en el presente) has sido percibidos tratándolos injustamente a ellos o a los demás.

Una nota final sobre el tema del lenguaje masculino del Curso: durante mucho tiempo ha sido una convención gramatical utilizar los pronombres masculinos para referirse a ambos generos cuando se hace de manera no específica. Claramente, y puesto que una enseñanza central en Un Curso de Milagros es que no somos cuerpos, la cuestión, una vez más, es sólo de forma o estilo.

¿Tiene similitud el propósito de Un Curso de Milagros con el concepto del fin del sufrimiento que preconizaba Buda?

Es evidente que sí, dado que Buda estableció, por Iluminación (Conocimiento o Revelación) que la causa del sufrimiento es el apego al deseo.

En distintos pasajes del texto Jesús se refiere a que el ego es la fuente de todos nuestros problemas humanos, y que el ego se nutre, se alimenta de ilusiones.  Estas ilusiones para mantenerlas e ir en pos de ellas, hay que alimentarlas con el deseo.

Por lo tanto, el Curso establece y concuerda con Buda que el sufrimiento, el dolor, la enfermedad y la muerte, no existen en absoluto.  Son invenciones nuestras, y como tales mantenidas y deseadas por nosotros, y que nosotros sólamente podemos abolirlas.

Cuando una persona cree FIRMEMENTE en algo eso se produce.  Hay un pasaje en el Evangelio que dice así:  Yo os aseguro que quien diga a este monte quítate y arrójate al mar y no vacile en su corazón, sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá.  Más yo os digo, TODO lo que pidáis en la oración creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis.

Así que, si creemos firmemente en que el sufrimiento, el dolor, la enfermedad y la muerte no existen, las podremos abolir tanto en nosotros como fuera de nosotros, dado que abandonaremos las ilusiones y los deseos que la sustentan haciendo posible su abolición.